Mitos y Realidades en torno a la Alta Capacidad (7 de 12)

116

[Continuamos con el séptimo de ésta serie de 12 Post acerca de los Mitos y Realidades en torno a la Alta Capacidad, escrito por el reconocido especialista Javier Touron]…

MITO 7 Los nin?os de alta capacidad suelen pertenecer a clases sociales altas, con unos medios econo?micos suficientes que permitan disponer de los recursos materiales adecuados a las necesidades de estos nin?os.

Si bien una adecuada estimulacio?n desde las primeras edades puede favorecer el desarrollo o?ptimo de los nin?os de alta capacidad, asi? como la consecucio?n de todas sus potencialidades, la investigacio?n muestra que en ambientes desfavorecidos tambie?n pueden encontrarse nin?os con talento, que necesitara?n de programas adecuados una vez que han sido identificados.

Vincular la alta capacidad con la clase social es intri?nsecamente equivocado, reto?rico y poco riguroso. Y, sobre todo, falso. Lo que ocurre es que nos desenvolvemos en unas sociedades que tienen una pertinaz tendencia a la injusticia y a perpetuar y consolidar determinados privilegios que so?lo alcanzan a las personas que ocupan los lugares socialmente ma?s destacados. A los ricos y poderosos, podri?amos decir utilizando una reto?rica un tanto demago?gica.

Es evidente que la alta capacidad puede surgir, y de hecho surge, en cualquier ambiente social, por marginal que pueda ser. Es cierto tambie?n que la falta de oportunidades educativas impide el posible desarrollo de muchas personas que no pueden acceden a unos servicios y programas educativos de calidad acordes a sus necesidades. Por tanto, si bien no hay razones cienti?ficas que justifiquen el nexo clase social-superdotacio?n, si? que tenemos evidencias ma?s que suficientes de que las personas con abundantes medios econo?micos, por ejemplo, tendra?n ma?s posibilidades de desarrollo personal que quienes no los tengan. Esto viene a poner en jaque el principio de subsidiariedad que debe estar presente en todo sistema educativo. Es importante que nadie malogre sus potencialidades simplemente porque ha nacido en un ambiente socialmente desfavorecido. Para evitar esto es necesario que los procesos de identificacio?n sean sistema?ticos y perio?dicos y que abarquen a todos los posibles candidatos. Hacerlo de otro modo supondri?a consolidar el llamado “efecto Mateo”, que vendri?a a dar ma?s oportunidades a unos grupos que ya las tienen, ignorando a otros que siempre carecen de ellas; si esto es asi?, lo que se hace es fomentar el elitismo, cuestio?n a la que nos referiremos ma?s adelante y que nada tiene que ver con un correcto planteamiento de la educacio?n de las personas de alta capacidad.