Escuela en casa: libertad y compromiso con los niños sobresalientes

465

Hemos hecho un recorrido por varios de los modelos pedagógicos que podrían ser buenos para los niños con capacidades superiores, todos ellos, lejos de los que ha manejado a través de los años la Secretaría de Educación Pública en México. Pero si de lejanía se trata, tenemos que hablar de la escuela en casa, o como se le conoce popularmente, homeshcooling.

Dejé esta opción para este momento, porque en la construcción de los currículos y las estrategias que las familias eligen para la educación de sus niños en casa, pueden estar involucrados todos los modelos mencionados y otros más. Pero primero, un poco de historia.

Se tiene cierto prejuicio acerca de la educación en casa, porque por muchas décadas nos han metido la idea de que lo mejor es la escuela y es la única vía de tener herramientas para enfrentar la vida, tener un trabajo bien remunerado, acceder a altos niveles sociales y llegar al éxito (por cierto, ¿éxito, según la definición de quién?)

Entonces, que un niño se quede en casa para ser instruido por sus padres pone en duda la calidad de conocimientos que puede adquirir, se confunde con sobreprotección, se critica a los padres por ser soberbios y creerse “mejores que los profesores…” A ver, a ver, un momento, ¿antes de la creación de escuelas, no eran educados los niños en casa? ¿No se encargaban de eso sus padres? ¿No fueron educados así Mozart, Edison y hasta Benito Juárez? Sí, pero no se puede comparar, por obvias razones: otros tiempos, otras circunstancias.

La educación escolarizada se propagó tras la revolución industrial, pues se hizo necesaria la capacitación masiva de personas (varones) que fueran la mano de obra de las fábricas. Pero no evolucionó. Aunque se adaptó a las necesidades del entorno, se dio paso a la niñas y ya no sólo preparó obreros, sino también empleados para actividades más intelectuales que físicas para las grandes empresas, la realidad es que siguió el patrón de modelar mentes por pedido, es decir, con el riguroso sistema de enseñar lo que los empresarios y los gobiernos necesitaban (y no siempre para el desarrollo de las naciones).

Como recordarán, los métodos pedagógicos que he mencionado en los artículos anteriores, surgieron, precisamente, por estar en contra de esto y más o menos por la misma época, entre la Primera y la Segunda Guerra Mundial, empezó a gestarse un movimiento de “desescolarización”, cuya filosofía Tort (2010) sintetiza en la afirmación de que la escuela es un falso servicio público que le quita a las personas la alegría por aprender.

Varios especialistas en educación y desarrollo humano participaron en este movimiento, que reivindicaba el derecho de las familias de educar a sus niños y niñas, respetando sus ritmos, intereses, gustos, reforzando lazos de amor y comunicación, con sistemas personalizados que realmente respondieran a las necesidades de los chicos y la sociedad, no a los caprichos de los gobiernos o la iniciativa privada. Vale la pena echarle un ojo a las teorías de Paul Goodman, John Holt, Ivan Illich y Everett Reimer, por mencionar sólo algunos.

Hace casi 40 años, se inició en la Organización de las Naciones Unidas un debate al respecto, muchas críticas, fuerte oposición de algunos países, pero la verdad es que la escuela en casa se ha abierto camino a pasos agigantados, en su mayor parte por la incapacidad de los sistemas educativos oficiales de cubrir las necesidades de los niños.

Quienes siempre estuvieron firmes, fueron aquellas familias que decidieron hacer homeschooling por sus creencias religiosas, pero hoy día se han unido millones en la modalidad laica en todo el mundo y hay innumerables historias de éxito. México no es la excepción y para muchos niños con capacidades superiores se ha convertido en la opción ideal, porque la educación se personaliza al cien por ciento, se les brindan experiencias, más que clases, se les permite profundizar tanto como quieran, se promueve la habilidad autodidacta, se responden todas sus preguntas y así, la curiosidad y la creatividad tienen una motivación constante.

El homeschooling es una forma de vida, pues mueve por completo la dinámica en casa e involucra a todos los miembros del hogar. En México no es ilegal, pues existe un vacío que permite hacerlo sin infringir ninguna ley, sólo hay que echarse un clavado a las normas de control escolar y tener a mano la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos para sortear cualquier obstáculo.

Las opciones que tienen las familias son muchas. Unas deciden seguir los currículos de la SEP, pero enriquecidos y personalizados según la elección de cada una o con apoyo de las guías que manejan distintas editoriales. Otras compran currículos que tienen opción de certificar los estudios cada año en instituciones de Estados Unidos, de lo que puede obtenerse un equivalente en la SEP; o sin certificación, para hacer ésta a través del Instituto Nacional para la Educación de los Adultos (INEA), que tiene un programa para ello, con ciertos requisitos burocráticos que se pueden cumplir fácilmente.

Entre los currículos hay algunos que programan las lecciones diarias de acuerdo al ciclo escolar y otros muy flexibles que pueden empezarse y terminarse cuando se desee, sin horarios ni fechas límite, muy convenientes para aquellos chicos sobresalientes que van a ritmo acelerado. Y para mejorar el enriquecimiento, sobre todo de los niños con capacidades superiores, están cientos de aplicaciones y programas para computadoras y tablets para el desarrollo de diferentes habilidades, así como la libertad de tomar cursos, talleres, clases de iniciación o especialización en diversas áreas del interés del niño, viajes, paseos y todo lo que sea necesitan para aprender, sin estar limitados en tiempo por las tareas.

¿Suena idílico? Bueno, los regreso a la realidad. No todos los niños están hechos para quedarse en casa a aprender. Si ya estuvieron escolarizados, muchos le tomaron sabor al cotorreo del recreo y habrán hecho buenos amigos que no quieren dejar. Sí, muchos niños con altas capacidades pueden hacer amigos entrañables desde la infancia y respetar su área emocional es vital, no olvidemos eso. Otro obstáculo es que la situación familiar, por muchas razones, no pueda ser modificada para hacer un buen homeschooling y en ese caso, la educación de los chicos sí puede verse comprometida. En estos casos, la llevan más fácil quienes deciden no escolarizar nunca.

Presento esta opción porque es real, está funcionando para muchos peques con sobredotación y talento, hay muchas maneras de hacerlo y es un modelo más que en varios países como Estados Unidos y algunos en Europa, da buenos frutos para este tipo de chicos y chicas. Pero no debe verse como tabla de salvación o como la panacea, porque debo insistir en esto: Todos los niños sobresalientes son diferentes y sus necesidades específicas, también.

Antes de elegir la desescolarización, mamá, papá, lee mucho, infórmate, estudia las diferentes pedagogías en las escuelas y si de verdad no son lo que tu niña o niño necesita, examina las que podrías utilizar en casa incluso, mezcladas; analiza las diversas alternativas para certificación, las ventajas y desventajas de los muchos currículos existentes, los tipos de actividades que convienen o no a tus peques. Necesitas muchas horas de reflexión, pero si te decides, éntrale con todo, porque sólo así valdrá la pena.

Referencias

Tort, A. (2010). Ivan Illich: La desescolarización o la educación sin escuela. En Trilla, J. El legado pedagógico del Siglo XX para la escuela del siglo XXI, p. 271-296. México: Siglo XXI editores.

Nancy González Gea
Vivo las altas capacidades en carne propia, con el enorme privilegio de ser madre de un joven extraordinario que me impulsó a investigar, estudiar y especializarme con los mejores. Tengo el honor de trabajar con y para niños extraordinarios que alimentan mi intelecto y mi espíritu. Ayudar es mi motivo principal y mi objetivo primario es nunca dejar de aprender.

Estos son los artículos que conforman esta Serie:

  1. Nutrir a nuestros niños a través de un constructivismo renovado
  2. Mi peque tiene capacidades superiores, pero ¿qué escuela necesita?
  3. Pedagogía Waldorf, entre lo ideal y lo místico
  4. ¿Es el Método Montessori como lo pintan?
  5. Todo cubierto con el método Reggio Emilia
  6. Las ventajas del método Freinet en el desarrollo de la inteligencia emocional
  7. Escuela en casa: libertad y compromiso con los niños sobresalientes
  8. Nuevo modelo educativo: el beneficio de la duda